¿Quién debería recibir un +1? Invitad por nombre a cónyuges, prometidos y parejas estables. Reservad acompañantes abiertos para el cortejo, personas que viajan solas o quienes apenas conocerán a nadie. Aplicad el mismo criterio a casos comparables.
Una pareja conocida es una invitada por derecho propio. Un +1 es una plaza abierta que el invitado principal puede asignar a una cita, amigo o acompañante. El sobre y el RSVP deben mostrar esa diferencia.
1. ¿A quién dar acompañante?
Nombrad a parejas casadas, prometidas, convivientes y relaciones consolidadas, aunque todavía no conozcáis a la otra persona. El matrimonio no es la única medida de compromiso.
Ofreced una plaza abierta a miembros del cortejo, invitados sin grupo, personas mayores que necesiten apoyo o quienes viajan desde lejos. Otros solteros pueden asistir solos si estarán rodeados de conocidos.
- Pareja conocida: dos nombres
- Elección libre: «y acompañante»
- Invitación individual: un nombre y una plaza
- Excepciones por necesidad clara
2. Una pareja estable no es un invitado extra
Una relación duradera merece reconocimiento tanto si está casada como si no, si es del mismo sexo o a distancia. Excluir a la pareja puede sentirse como negar una parte importante de la vida del invitado.
«Laura García y Alex Martín» invita a esas dos personas. «Laura García y acompañante» permite en principio traer a Alex, una amiga u otra persona.
3. ¿Todos los solteros necesitan +1?
No. Las plazas abiertas pueden aumentar mucho el coste. La pregunta útil es si la persona se sentirá acompañada, no si debería tener pareja.
Un primo sentado con la familia estará integrado. Una compañera extranjera que solo conoce al novio puede pasar el día aislada. Pensad en la experiencia concreta.
- ¿Conocerá a varias personas?
- ¿Tiene un papel exigente durante el día?
- ¿Viaja y duerme fuera?
- ¿El acompañante mejora seguridad o accesibilidad?
4. Una norma justa antes de elegir nombres
Definid categorías: parejas estables por nombre; +1 abierto para cortejo y personas sin conocidos; resto de solteros individualmente. Las plazas liberadas pueden seguir una lista de espera acordada.
Evitad excepciones secretas solo para familiares favoritos. Una necesidad real de apoyo es razonable, pero casos similares deben recibir un trato similar.
5. Calculad el coste completo de cada +1
Sumad comida, bebida, transporte, alojamiento, papelería y posible celebración del día siguiente. El aforo y el presupuesto son motivos legítimos para limitar plazas abiertas.
Reservad primero para parejas nombradas y repartid después los +1. Pedid confirmación y nombre antes de una fecha, para ofrecer las plazas sin usar a otras personas.
6. Cómo escribir la invitación con acompañante
Si conocéis a la pareja, escribid ambos nombres y confirmad la ortografía. Es más acogedor y deja claro quién está invitado.
Para una plaza libre: «Laura García y acompañante». En la web: «Hemos reservado dos plazas. Indícanos el nombre de tu acompañante antes del 30 de abril».
- Pareja conocida: dos nombres
- Plaza abierta: «y acompañante»
- Invitación individual: un nombre
- RSVP: número de plazas reservadas
- Sin plazas extra: solo personas nombradas
7. Configurar el RSVP sin añadidos sorpresa
Distinguid invitado individual, pareja nominal y acompañante abierto. Para la plaza libre, recoged nombre, dieta y transporte.
Fijad un plazo de cambios y evitad un campo de cantidad sin límite. Cada enlace RSVP debe conocer su capacidad máxima.
8. Rupturas, sustituciones y personas añadidas
Tras una ruptura, una invitación nominal no se convierte automáticamente en +1 abierto. Podéis aceptar el cambio, pero el invitado debe consultarlo primero.
Si alguien añade una persona sin permiso: «Queremos celebrarlo contigo, pero tu invitación incluye una plaza y el espacio está completo». Responded en privado, pronto y con claridad.
- Sin plaza actual: revisar tras el plazo
- Sustitución: aprobar antes de cambiar
- +1 cancelado: liberar plaza
- Nombre añadido: recordar capacidad
9. Qué hacer si no tienes acompañante
Un nombre sin indicación suele significar una plaza. Si empezó una relación importante después del envío, el invitado puede preguntar una vez y facilitar que la pareja diga que no.
Nunca debe prometer una plaza ni sustituir a una pareja nominal sin permiso. Tampoco es obligatorio usar un +1 ofrecido: ir solo es completamente normal.
10. Checklist antes de enviar invitaciones
Revisad juntos la regla antes de imprimir. Ambos debéis poder explicarla del mismo modo cuando lleguen preguntas.
Con una web OurLove, asociad parejas y acompañantes a cada invitación y reunid respuestas en un RSVP. El número de plazas queda visible desde el principio.
- Separar parejas de plazas abiertas
- Crear una regla para solteros
- Calcular el coste total
- Usar nombres
- Fijar capacidad y fecha
- Preparar respuesta a peticiones
Preguntas frecuentes sobre acompañantes
¿Todos los solteros tienen derecho a +1?
No. Valorad especialmente a quienes no conocen a nadie, viajan lejos o forman parte del cortejo, y aplicad el mismo criterio a casos comparables.
¿Podemos excluir a una pareja estable por falta de espacio?
Podéis reducir la lista, pero separar una pareja conocida suele doler más que no invitar a ambos. Tratad a la pareja como invitada nominal.
¿El acompañante puede ser un amigo?
Sí cuando la invitación dice de forma abierta «y acompañante». Si nombra a una pareja concreta, cualquier sustitución requiere permiso.
¿Puede un invitado pedir una plaza extra?
Puede preguntar una vez y con educación, sobre todo si cambió su situación. Debe aceptar una negativa y no invitar a nadie antes de obtener respuesta.
¿Cómo indicar que no hay +1?
Nombrad solo al invitado y mostrad una plaza en el RSVP. La web puede aclarar que únicamente pueden asistir las personas indicadas.
Una regla clara supera a una tradición rígida
Ninguna norma crea plazas ilimitadas. Sí podéis reconocer parejas estables, cuidar a invitados aislados y evitar excepciones arbitrarias.
Las invitaciones nominales y un RSVP con límite resuelven casi todo antes. Así las conversaciones difíciles se apoyan en una regla común, no en juzgar a una persona.
